Capa 01 · Lectura del entorno
Se analiza el lugar como si fuera un tablero vivo: accesos, hitos, ritmo de recorrido, puntos de sorpresa, zonas de pausa y elementos con valor narrativo.
Explora · Territory Layer
Explora funciona como consola territorial: define qué espacios se activan, qué lectura se hace de cada entorno y cómo se convierten los recorridos en experiencias educativas, culturales o lúdicas con sentido.
Mapa operativo
Se analiza el lugar como si fuera un tablero vivo: accesos, hitos, ritmo de recorrido, puntos de sorpresa, zonas de pausa y elementos con valor narrativo.
La experiencia no se reduce a poner puntos en un mapa. Se define secuencia, nivel de dificultad, duración, densidad de información y momentos de descubrimiento.
Se decide qué aparece en pantalla, qué se descubre físicamente y qué parte de la historia queda sugerida para que la persona complete el recorrido con curiosidad real.
Escenarios desplegables
Recorrido por fases con objetivos claros, microexplicaciones y tareas cortas para aprender tecnología, patrimonio, ciencia o contexto local sin convertir la experiencia en una clase rígida.
Formato pensado para pueblos, ferias, semanas culturales o eventos. Combina señalética, narrativa ligera y activación comunitaria para hacer que la gente salga, recorra y mire su entorno con otros ojos.
Modo menos guiado, más abierto, donde la interfaz propone sectores, nodos o anomalías y cada persona construye su propia lectura del territorio mientras acumula hallazgos.
Protocolos
Se detecta el tipo de lugar, el flujo natural de movimiento y los posibles puntos de interés. Aquí importa tanto lo que existe como lo que puede revelarse.
Se selecciona qué merece ser contado: datos técnicos, historia local, capas de juego, elementos culturales o pequeños retos que justifiquen cada parada.
Se define si el usuario escanea, busca, compara, resuelve, documenta o simplemente desbloquea información. La mecánica tiene que servir al lugar, no al revés.
Se valida caminando: tiempos reales, claridad de instrucciones, fatiga, zonas muertas, puntos memorables y fricción de uso en móvil.
Archivos de campo
Cada lugar puede documentarse con accesos, hitos, riesgos, mejor hora de uso, densidad de tránsito y potencial narrativo.
Una ruta deja de ser humo cuando explica por qué empieza ahí, qué pide en cada parada y cómo escala el interés hasta el cierre.
Conviene registrar lo que solo se descubre en uso real: fatiga, zonas muertas, errores de señalización, momentos memorables y mejoras claras.
Le da cuerpo territorial al proyecto. Permite que una web, un material docente o un prototipo de juego dejen de ser piezas aisladas y se conviertan en una experiencia situada, con coordenadas, recorrido y memoria de uso.